Penguin Colony: el horror de Lovecraft visto desde los ojos de un pingüino

Pingüino sobre una cresta de hielo antártica al anochecer, con un campamento de expedición abandonado y ruinas alienígenas al fondo

Este octubre de terror me ha regalado una de las premisas más raras que he visto en un videojuego: ¿qué pasaría si viviéramos los horrores de Lovecraft en la Antártida… pero desde los ojos de un pingüino? Eso es Penguin Colony, el nuevo juego del estudio Origame Digital, que salió en Steam el 16 de octubre de 2026 y que ya probé un par de veces en su demo.

Penguin Colony: la Antártida de 1939 y una pesadilla que no es nuestra

Según la página oficial del juego en Steam, Penguin Colony es un juego narrativo en tercera persona que nos pone en la Antártida de 1939. Allí llegan facciones humanas buscando una entidad antigua, y nosotros, los pingüinos, vemos cómo esos humanos van perdiendo la cordura. El propio estudio lo describe como una reimaginación de la obra de H. P. Lovecraft, en especial de En las montañas de la locura, que justamente ocurre en el continente helado.

Lo más interesante está en el detalle que contó su creador a ABC News de Australia: los campamentos de esa Antártida son de expediciones nazis que buscan reliquias para sostener sus mitos raciales, y terminan confundiendo a los monstruos de Lovecraft con un antiguo rey ario. Ojo, que el juego no es una sátira cualquiera: es un comentario sobre cómo se construyen los mitos coloniales.

El hombre detrás de los pingüinos

Penguin Colony es obra de Naphtali Faulkner, desarrollador maorí (Ngāi Te Rangi) radicado en Melbourne, al que algunos ya conocerán por Umurangi Generation, aquel juego de fotografía cyberpunk ambientado en plena crisis climática. Lo publica Fellow Traveller. Sobre la idea central del juego, Faulkner lo resumió así:

«El pingüino la está pasando genial, porque se supone que tiene que estar ahí.»

Los que no pertenecen a ese lugar, los humanos que llegaron de Europa, son los que están teniendo el peor día de sus vidas.

Y sobre Lovecraft dejó una frase que me pareció de lo más acertada: «lo más aterrador de Lovecraft es cómo da por sentadas ciertas cosas». No habla del gore ni de los tentáculos, sino del racismo del autor, algo que cualquiera que haya leído los Mitos con calma ha notado en más de un relato. Faulkner incluso se describe como fan de los juegos de FromSoftware, aunque aclara que no buscaba su dificultad.

Mi experiencia: un snowboarder de esmoquin en el fin del mundo

Ahora sí, lo que me tocó jugando. Penguin Colony es un mundo abierto donde controlamos a un pingüino a la vez, y moverse se siente increíble: nos deslizamos sobre el hielo y saltamos como si fuéramos un auténtico snowboarder en plenos X Games. Podemos sumergirnos, hacer giros veloces bajo el agua y salir disparados de ella, y eso de saltar fuera del agua es muy satisfactorio.

Hay distintas especies de pingüinos, cada una con lo suyo:

  • Los más pequeños son más veloces y ágiles.
  • Los más grandes saltan menos, pero gritan más alto.
  • Los bebés se meten por agujeros pequeños, pero no pueden nadar.

Explorar tiene premio. El mapa está lleno de campamentos y aviones abandonados con fragmentos de lore, y aparecen unos orbes brillantes que funcionan como sistema de puntos: con cada uno ganamos una palabra nueva para nuestro vocabulario, que poco a poco empieza a incluir palabras de un idioma ancestral y lovecraftiano. ¡Vaya forma de contarnos la historia! Además, se puede llegar a alturas que parecen fuera de alcance y a zonas del mapa antes de que la historia lo pida. En mi segunda sesión exploré más que en la primera y encontré campamentos nuevos y secretos escondidos, como dibujos.

La voz del narrador en inglés es perfecta para el ambiente de horror cósmico; se activa al llegar a ciertos lugares o al recoger orbes, y le da a todo un tono de diario de expedición que se fue a la deriva.

Precio, idiomas y lo que hay que saber antes de comprarlo

  • Plataforma: PC (Windows), en Steam.
  • Precio: en la tienda de Steam de Estados Unidos cuesta 14,99 dólares; a mí, desde Ecuador, me aparece a 7,99 (el precio cambia según la región). En ambos casos tiene un 10 % de descuento hasta el 30 de octubre.
  • Idiomas: textos y subtítulos en inglés, maorí, japonés, chino simplificado, portugués de Brasil y árabe. No hay español, y la voz solo está en inglés.
  • Aviso de contenido: los propios desarrolladores advierten que hay sangre, muertes violentas repentinas y referencias a autolesiones y suicidio.

En la misma página de Steam aparecen las primeras opiniones de la crítica; The Guardian, por ejemplo, lo llama «uno de los juegos más audaces y originales de 2026».

¿Vale la pena para un fan de Lovecraft?

Lo que sí creo, después de mis partidas con la demo, es que Penguin Colony es de esos juegos que no se parecen a nada. No es un survival horror como The Sinking City, sino algo más contemplativo y extraño, donde el miedo está en lo que les pasa a los humanos mientras nosotros, literalmente, seguimos en lo nuestro. La pega más grande para quienes lo jueguen en nuestro idioma es la falta de español.

¿Ustedes qué opinan, se animarían a vivir el horror cósmico desde los ojos de un pingüino? Déjenmelo saber en los comentarios.

Fuentes: Steam: Penguin Colony · ABC News: entrevista a Naphtali Faulkner

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