Si crecieron viendo Terminator 2, seguro tienen grabada la escena final: el T-800 bajando lentamente al acero fundido, con el pulgar arriba. Pues bien, ¿sabían que una empresa de robots acaba de hacer eso mismo, pero de verdad y con toda una flota? ¡Vaya forma de jubilar máquinas!
El 30 de septiembre de 2026, Figure AI publicó un video titulado F.02 Decommission en el que sus robots F.02 de Figure caminan hasta el borde de un horno y saltan, solitos, a 75 toneladas de acero fundido. Y sí: con Arnold Schwarzenegger como testigo.
No es CGI: los robots saltaron solos
Lo primero que pensé al verlo fue «esto es puro efecto especial». Pero no. El CEO de Figure, Brett Adcock, insistió en que todo es real, según recoge Interesting Engineering:
«De verdad entrenamos a nuestros robots para saltar de forma autónoma, los enviamos a Finlandia y los hicimos lanzarse a un caldero de acero fundido.»
Según la nota oficial de Figure, el proceso fue así:
- El entrenamiento: un modelo de IA aprendió el salto en simulación, tomando como referencia movimientos de dobles de acción. Lo probaron en su sede de San José (California) saltando sobre colchones inflables.
- El lugar: una fundición con horno de arco eléctrico en Imatra, Finlandia, alimentado por tres electrodos de grafito.
- El reto: todo se hizo en 24 horas y seis fundiciones. Después de cada una había unos 20 minutos antes de que el acero empezara a formar costra.
Dato curioso: el calor y los campos electromagnéticos dejaron fallando cámaras y equipos electrónicos del equipo de grabación, pero los robots, dice Figure, funcionaron sin problema hasta el final.
¿Y qué pinta Schwarzenegger en todo esto?
La idea, de hecho, fue suya. Cuando Figure preguntó en redes qué hacer con sus robots viejos, Arnold le respondió a Adcock con dos palabras: «melt them», «derítanlos». La empresa lo tomó en serio, lo contactó y él aceptó participar.
En el video aparece con equipo de protección, guiando a un robot hacia el horno, y se despide con su frase más famosa adaptada para la ocasión: un «Hasta la vista, Figure 2», como cuenta Dexerto. Si eso no es cerrar un círculo, no sé qué lo es.
Por qué derretir robots en lugar de reciclarlos
Aquí viene la parte menos cinematográfica. Figure explica que los F.02 tenían actuadores hechos a medida y otra propiedad intelectual que hacían poco práctico desarmarlos. Derretirlos resolvía dos cosas a la vez: proteger sus secretos y no retrasar el trabajo en las siguientes generaciones, el F.03 (presentado en octubre de 2025) y el futuro F.04.
Y ojo, que el F.02 no era cualquier robot. Fue el primero de Figure en trabajar en una fábrica de BMW, el que estrenó Helix (su modelo de IA que ve, entiende instrucciones y controla el cuerpo), el primero en hacer tareas domésticas y el primero en trabajar en logística. Solo quedan unas pocas unidades guardadas en la sede de la empresa.
El metal resultante no se perdió: Figure lo convirtió en recuerdos para su tienda. Sacaron dos versiones: una réplica de la cabeza del F.02 a escala 2/3 por 1.900 dólares, que ya se agotó, y otra a escala 1/3 que todavía se vende por 500 dólares, como también reporta Gizmodo.
Genialidad publicitaria o señal inquietante
Ahora, mi opinión. Me veo tentado a decir que esto es una de las jugadas de marketing más inteligentes que he visto en el mundo de la robótica: convirtió algo tan aburrido como dar de baja equipo viejo en un video viral, con estrella de Hollywood incluida, y encima vendió los restos como objetos de colección.
Pero hay algo que me deja un sabor raro. Para que el video funcionara, Figure tuvo que entrenar una IA para que su propio cuerpo caminara hacia la destrucción sin dudarlo. Ya sé, ya sé: es un robot, no siente nada. Pero en pleno debate sobre hasta dónde deben obedecer las máquinas, la imagen de un humanoide que acepta su final sin pestañear da para pensar. Es como los Necrones de Warhammer 40K, pero al revés: ellos se niegan a morir y estos se lanzan al fuego si se lo piden.
Y hay un detalle práctico que me llamó la atención: según Gizmodo, ninguna fundición de Estados Unidos ni de México a la que consultaron aceptaría meter un robot con baterías de litio en su equipo. Lo que sí creo es que no veremos esto convertido en costumbre de la industria muy pronto.
Si les interesa cómo las empresas de tecnología nos usan sin que nos demos cuenta, también les dejo lo que pasó con Pokémon GO y el mapeo masivo, y más temas en la sección de IA.
¿Ustedes qué opinan? ¿Fue un homenaje brillante a Terminator o un video que debería preocuparnos un poquito? Déjenmelo saber en los comentarios.



